Entramos ya en un período cercano a las elecciones presidenciales, caracterizado por la divulgación de muchos estudios de opinión. Generalmente cada encuestador o casa encuestadora siguen pasos diferentes para la realización de los estudios, y ello debe tener en cuenta la persona observadora.
La más reciente encuesta publicada fue de la empresa Enfoques Estudios de Opinión S.A., dirigida por William Ramírez Centeno. Fue realizada entre el 10 y el 15 de julio. Los resultados fueron reportados por Geovanny Debrús Jiménez en varias entregas en Culturacr
Primero, el tamaño de la muestra y el margen de confianza. En este caso, la muestra es de 800 entrevistas, presenciales y telefónicas, y el margen de error es de 3.4% (quizás un poco más). No conocemos la precisión con la que se diseñó la muestra, el uso de dos tipos de teléfonos y la selección de las personas ni el detalle del cuestionario. Esto limita las observaciones que podemos hacer. Pero la principal limitación para el analista es que la muestra es pequeña para hacer cruces de información; es un universo muy heterogéneo y el análisis desagregado demanda muestras más grandes. Este no es un error: es una decisión del investigador, pero el estudioso debe saber que hay conclusiones que no puede obtener con los datos disponibles.
Segundo, ya en los resultados, lo primero que
resalta es que la mayoría de la gente dice no pertenecer a ningún partido (66%)
y hay una tendencia a que este indicador aumente desde abril 2020 (48%). La magnitud de este grupo coincide con la de
otros estudios. Los tres partidos más
grandes (PLN, PUSC, PAC, en ese orden) pierden apoyo en el período, y los demás
se mantienen estables, en el margen de error.
PLN es el más grande (15%) y los otros dos son iguales (7%, 4%).
Tercero, hay preguntas en las que la respuesta es
incierta a pesar de la buena voluntad de las partes. Son las preguntas sobre el futuro en las que
el entrevistado tiene que ubicarse en mundos imaginarios. Un ejemplo es la pregunta de por quién
votaría (o no) en una segunda ronda. Imagínese
la dificultad para el entrevistado: no
sabe quiénes serán los candidatos en la primera, porque aún no están definidos,
y a pesar de eso debe tomar una decisión para la segunda, donde no sabe quiénes
estarán. Su respuesta no es
confiable. Hacer la pregunta puede ser
útil para comparar conforme se aclaren los nublados del día, pero las
respuestas en este momento deben tomarse con mucha prudencia. En esta encuesta, las cinco primeras
posiciones de intención de voto están empatadas para la primera y segunda ronda
(Alvarado, Saborío, Figueres, Araya, Castro).
Cuarto, los precandidatos del PAC (y otros
posibles candidatos) son desconocidos aún.
Esto les da un alto margen para crecer, como ocurrió en las dos últimas
elecciones. Los demás candidatos tienen
más de 60% de reconocimiento (88% Alvarado), y Figueres es el más alto, con 94%.
Sin embargo, el 70% de las personas dice
que nunca votaría por él (55% nunca votaría por Alvarado, 35% por Juan Diego
Castro).
Quinto, los entrevistados, en más de 65% en cada
caso, y en ese orden, señalan al PAC, al PLN y al PUSC como los responsables de la corrupción. Las instituciones políticas tienen baja
credibilidad, y en especial los partidos. En este contexto, caracterizado por
la desconfianza y la convicción de que la corrupción es responsabilidad de los
tres partidos, es de esperar que la lucha se centre en ese tema y la
credibilidad de todos los actores disminuya durante la campaña. La campaña de ataque, llamada también “de
mano izquierda” o “B negativa” en las redes, jugará un papel central. Así, probablemente subirá el número de
personas sin partido que tomarán su decisión hacia el final (incluyendo la
alternativa de no votar si la campaña sucia es lo que reciben las
personas electoras). Fabricio Alvarado y Juan Diego Castro podrían beneficiarse
en esta batalla, por lo que es de esperar que hagan lo suyo. El PAC tendrá la
ventaja de mostrar resultados de gobierno: en infraestructura, control de la pandemia, y mejora en las finanzas públicas, así como de movilizar, como suele hacer, los estereotipos contra
el PLN.
¿Qué pueden hacer los partidos y sus candidatos y
candidatas? ¿Cómo construir ilusiones? ¿Y buscar el apoyo de nuevos grupos? El
conocimiento detallado de quiénes son los que tienen las visiones negativas del
país, los partidos y los candidatos, es esencial para definir estrategias
alternativas capaces de atraer a los electores. Es un estudio que está
pendiente.
Las personas interessadas en una visión de más largo plazo de nuestros procesos electorales pueden consultar nuestros libros sobre el tema (sin costo), publicados por FLACSO y la Fundación Konrad Adenauer:
25 de julio de 2021